Robusta y sencilla mesa de jardín.

Hace tiempo hicimos unos bancos de colores con mucha personalidad y para completar el mobiliario del jardín decidimos crear una mesa sencilla pero robusta.

Lo primero que hicimos fue la estructura, la cual es muy similar a la de los bancos. Nada especialmente complicado, aunque no precisamente frágil.
Para las realizar las patas de la mesa utilizamos las mismas tablas que para la estructura, solo que unimos tres piezas con cola resistente a la humedad y tirafondos. Como el invierno en Burgos es duro la mesa se ha hecho de tal forma que las patas se pueden extraer de forma sencilla para almacenarla mucho mejor.

 

El último paso fue la pintura. Las patas y estructura las pintamos de verde pistacho, y la tapa de verde césped. Solo con eso quedaba bien, pero le faltaba algo, así que cogimos cinta de carrocero y nos liamos la manta a la cabeza. El dibujo geométrico que elegimos es sencillo pero le da ese toque especial que necesitaba la mesa.

 

 

Y este es el resultado, una mesa sencilla robusta y elegante. Gracias a un tratamiento para la madera y una tapa de resina es apta para mantenerla permanentemente a la intemperie.