El antes y después de una vieja mesa de centro.

Teníamos una vieja mesa de centro que desentonaba demasiado en el salón debido a su diseño anticuado y a su color. Así que nos pusimos manos a la obra y la reconvertimos en una mesa completamente diferente. De hecho, varías personas no se creían que fuera la misma.

Este era el antes de la mesa, con un feo reborde para que el cristal no se quedase pequeño y encajase un poco mejor.

Las ruedas pese a que aportaban mucha funcionalidad estropeaban el diseño de la mesa, ya de por si bastante desastroso.
Lo primero que hicimos fue desmontar y lijar cada una de las piezas.debajo de la capa de barniz que tenía descubrimos un tono de madera muy claro que encajaba mucho mejor con el salón en que estaba destinada a acabar.

Estuvimos probando diferentes combinaciones hasta que dimos con esta. Nos decimos por ella por ser sencilla y encajar perfectamente con la decoración moderna de su entorno.

Para amoldarla mucho mejor al tamaño del cristal la encogimos y encolamos las piezas para que el bisel del cristal asomase por los cuatro bordes de la mesa.

Otro problema con el que tuvimos que lidiar fue que el cristal correspondía a otra mesa y traía cuatro agujeros. En ellos colocamos cuatro viejos tiradores de cajones que encontramos, puede que no sea la mejor solución pero quedan bastante bien.

No quisimos renunciar a la movilidad que nos proporcionaban las ruedas pero teníamos que integrarlas mejor de lo que estaban antes. Así que hicimos tres triángulos y las pusimos debajo.

Y este es el resultado final. ¿Qué os parece?

 

Aunque no se acerque al nivel de otras mesas de centro que hemos visto por aquí para un primer hogar tiene un nivel más que aceptable.