Dando una nueva vida a una vieja mesa tocinera.

Un día rebuscando por el pueblo nos encontramos esta vieja mesa tocinera olvidada en un rincón y decidimos darla una nueva vida.

 Este era su estado original. Bastante bueno, la pintura de la parte superior estaba bastante mal pero la estructura no necesitaba arreglo ninguno. Tan solo tuvimos que cortar un poco de una para para que no cojeara.

Una vez nivelada el siguiente paso fue lijarla por completo. Después de que no quedara ni rastro de la vieja pintura vimos que estaba bastante afectada por la carcoma.

En vez de ocultar los «caminos» creados por la carcoma les resaltamos. Para ello utilizamos masa blanca para madera mezclada con pintura. Lo aplicamos dos veces, y tras cada aplicación la lijamos por completo.

Y este es el resultado final. Hemos conseguido una pequeña mesa con mucha personalidad que no renuncia a sus orígenes y que destaca la belleza natural de la madera que tanto nos gusta por aquí.