Un baño completamente accesible.

El tema de la accesibilidad en el hogar para personas con movilidad reducida u otras discapacidades nos parece muy interesante, pero pensamos que no se le presta toda la atención que se merece. Por suerte la mayoría de nosotros no necesitaremos adaptar nuestros hogares, pero muchas veces nos olvidamos de nuestros mayores, que lo necesitan y tienen más difícil el acceso a este tipo de información.

Así que desde aquí le vamos a dar la importancia que se merece mediante una serie de entradas en las que iremos viendo como mejorar cada una de las estancias de nuestro hogar. Eso sí, procuraremos no descuidar el aspecto visual de la misma.

Empezamos con una de las zonas más peligrosas del hogar y que usamos a diario, el baño.

Espejo adaptado a usuarios en silla de ruedas.
Antes de salir de casa siempre nos preparamos en el aseo delante del espejo, pero esto supone un problema para las personas en silla de ruedas debido a que ellos deben mirar desde mucho más abajo. Esto se soluciona fácilmente haciendo que la parte superior del espejo estuviese más separada de la pared que la inferior, pero esto haría que el resto de personas de la casa no se verían correctamente.

Para solucionar esto hemos visto en la web de prestoequip un espejo reclinable cuyas fijaciones se han fabricado en acero inoxidable. De esta forma el espejo se adapta a la visión de cualquier usuario y no perdemos estilo en nuestro baño. El único inconveniente que puede suponer es que no he encontrado ningún espejo de estas características con iluminación integrada, pero con unos apliques en el techo lo podemos solventar fácilmente.

Continuamos con el lavabo, algo que puede facilitar algo tan cotidiano como lavarnos las manos es un dispensador de jabón automático. A quien no se le ha resbalado de las manos la pastilla de jabón y a acabado en el suelo, no todo el puede se puede agachar igual de bien.
Un dispensador automático es relativamente barato, por menos de 10€ podréis encontrar alguno, el de la foto lo hemos visto en givensa por 39€ en varios colores, pero es que el diseño y la calidad siempre se paga. Si no os gusta tener que andar cambiando pilas al menos procurad comprar jabón líquido que suelen traer un dispensador manual.
Por casi 37€ podemos comprar esta bascula con altavoz incorporado y volumen regulable, muy útil para invidentes y personas con problemas de visión. La podéis comprar en girodmedical, y aunque no es muy complicado encontrar otros modelos con esta característica he querido mostraros esta por que su sencillo diseño en cristal encaja en el diseño de la mayoría de baños.
Las puertas, para facilitar el acceso a personas en silla de ruedas, deben tener un mínimo de 80-90 cm de ancho. Además siempre deben abrir hacia fuera, o incluso mejor, ser corredera.
Como podéis ver, con puertas correderas como esta no tenemos que renunciar al buen diseño o hacer grandes obras en nuestro hogar.
El baño debería tener un espacio libre de 150cm de diámetro mínimo para poder maniobrar fácilmente con la silla de ruedas.
Junto al inodoro debemos dejar un espacio libre de aproximadamente 80 centímetros. Las barras de apoyo deberían estar a una altura de unos 70 centímetros.
Las barras de apoyo son un elemento imprescindible. Las hay blancas y de colores, pero sin duda las más sencillas de integrar en nuestra decoración son las cromadas.
El suelo es importante que sea anti deslizante, pero aún más importante es que la ducha este a ras de suelo. De esta forma evitamos tropiezos y facilitamos el acceso a las sillas de ruedas especiales para ducha.  Y al igual que se ve en la ducha de la imagen debe tener una ligera inclinación para la correcta eliminación del agua.
Productos como slipfree lo podemos aplicar tanto al suelo como a la bañera, evitando así usar elementos como la típica esterilla para la ducha o figuritas adhesivas, que además de que no suelen encajar en el diseño de los baños son un peligro debido a su dudosa efectividad.
No siempre debemos ponernos en el peor de los casos, en muchas ocasiones hay personas que se valen por si mismas pero tienen problemas de movilidad, quizá no necesiten silla de ruedas, pero un taburete dentro de la ducha les puede hacer un gran servicio. Si uno como el de la imagen no es suficiente siempre podremos renunciar al diseño en beneficio de la funcionalidad.
Incluso existen taburetes con el asiento móvil para facilitar la entrada y salida de la bañera. También existen versiones ancladas a la pared, con una sencilla búsqueda en google encontraréis gran variedad.
El lavabo debe ser suspendido para el fácil acceso con la silla de ruedas. Debemos prestar especial atención a los tubos de agua caliente ya que personas sin sensibilidad en las piernas podrían producirse quemaduras. Si no se pueden ocultar al menos cubrirlas con algún material que aísle del calor. Además el grifo debe ser monomando.
Si nos hemos equivocado en algo o se os ocurre alguna idea que se nos haya pasado por alto estaremos encantados de escuchar y actualizar esta entrada con vuestras ideas. Podréis encontrar más información en los siguiente enlaces:

 

Como podéis ver es sencillo adaptar el baño para las personas a las que queremos y lo necesitan, sin renunciar por ello al diseño ni el buen gusto, espero que esta entrada te haya servido de ayuda.